30 de septiembre de 2026
La Cámara de Comercio de Gran Canaria colabora un año más con este encuentro, enmarcado en el programa Gran Canaria Me Gusta, para impulsar el producto local, la formación y las oportunidades vinculadas al sector gastronómico.
La novena edición del Congreso Gastronómico Orígenes Gran Canaria ha cerrado sus puertas tras dos jornadas dedicadas a poner en valor la estrecha relación entre gastronomía, territorio, producto local y desarrollo económico. El encuentro, celebrado los días 28 y 29 de septiembre en el Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo, se enmarca en el programa Gran Canaria Me Gusta, desarrollado por el Cabildo de Gran Canaria con la colaboración de la Cámara de Comercio de Gran Canaria.
La Cámara vuelve así a colaborar con una iniciativa que contribuye a fortalecer la cadena de valor vinculada al producto local y a generar espacios de encuentro entre profesionales, empresas, productores y futuros trabajadores del sector gastronómico.
Bajo el concepto de gastronomía regenerativa, Orígenes ha reunido a cocineros, productores, profesionales de sala, sumilleres, artesanos, empresas y estudiantes para abordar cómo la actividad gastronómica puede contribuir no solo a reducir su impacto, sino también a conservar la biodiversidad, recuperar conocimientos y cultivos tradicionales, mantener vivo el territorio y generar nuevas oportunidades económicas.
La primera jornada puso el foco en la cocina de raíces, la botánica silvestre, la memoria rural, la sala, la sumillería y la biodiversidad. Profesionales procedentes de Gran Canaria y de distintos puntos de España compartieron experiencias y conocimientos en torno al producto de proximidad y a nuevas formas de entender la relación entre cocina y territorio.
Entre las intervenciones estuvieron las de Carmelo Florido y Vicky Sevilla, que dialogaron sobre la cocina de raíces; Juan Carlos Roldán, que profundizó en las posibilidades gastronómicas de la flora silvestre; Edorta Lamo, que abordó la cocina y la memoria rural; Juan Diego Sandoval, con una reflexión sobre la creatividad desde la sala; y Rodrigo de la Calle, que cerró las ponencias de la jornada acercando ciencia, biodiversidad y cocina.
La segunda jornada amplió esta mirada con contenidos relacionados con el intercambio gastronómico entre Gran Canaria y México, el pan, la hospitalidad, el vino, el paisaje y la cocina vinculada al territorio. Carlos Padilla y Mario Come Oaxaca mostraron algunos de los vínculos existentes entre las cocinas canaria y mexicana, mientras que profesionales como Daniel Ramos, Ángeles Aído y Juan Carmelo Cabrera abordaron el pan como expresión del territorio.
La importancia de la sala y la hospitalidad estuvo representada por Sara Fort, Mari Pino Pérez y Ángela Peña. El programa continuó con Julen Baz, con una reflexión sobre cocina, paisaje y memoria; el encuentro “Guardianes del viñedo”; y las intervenciones finales de Javier Olleros, Borja Marrero y Cristóbal Muñoz.
Más de 400 estudiantes procedentes de doce centros de formación participaron en esta edición, reforzando uno de los aspectos fundamentales del Congreso: la conexión entre quienes se preparan para incorporarse profesionalmente al sector y cocineros, productores, empresas y profesionales de referencia.
Esta vertiente formativa encaja además con el objetivo de generar conocimiento, favorecer la profesionalización y contribuir al desarrollo futuro de un sector que tiene un peso creciente en la economía y en la proyección exterior de Gran Canaria.
Desde la Cámara de Comercio de Gran Canaria, la colaboración con iniciativas como Orígenes se integra en el compromiso de la institución con el fortalecimiento del tejido empresarial, la promoción del producto local, la formación y la generación de nuevas oportunidades para las empresas y profesionales vinculados a la gastronomía.
Dos jornadas que han vuelto a demostrar que hablar de gastronomía es también hablar de economía, emprendimiento, formación, innovación, biodiversidad y territorio, y que el trabajo conjunto entre instituciones, empresas, productores y profesionales resulta fundamental para seguir proyectando la identidad gastronómica de Gran Canaria.












